By Martha Mendes

[Martha Mendes]

[Martha Mendes]

By the size of the line to get into Masticar 2014, it was easy to see that it was going to be a great event. Throughout the four days of the event, the waiting time to get into the grand pavilion was no less than an hour, and many gave up even trying when they realized that the line stretched around the corner. Nevertheless, those who remained committed to their goal didn’t regret it.

Inside the festival, the creme de la creme of Argentine cuisine got together amongst 36 different stands. Besides eating well, those who managed to get in had the chance to be waited on by famous chefs and to take advantage of chatting them up. The fair also brought together 75 producers from the region who bought the freshest, most representative products of Argentina, making for the best example of the fair’s theme “Comer Rico Hace Bien.” For those interested, there was also a program full of conferences led by those who know their way around a pot.

In just the first day, the expectations of the organizers for the turnout were exceeded by 4,000 people, for a total of 9,000 visitors on the day. Such an increase in traffic did cause some issues, mostly with the long lines that were forming at the stands of the most sought-after chefs, but it also showed what the event had become in its third edition, adding to the success of last year’s fair, in which the organizers counted 78,000 visitors.

Below, the highlights of Masticar 2014:

-The organization was much better this year so that chefs could present more elaborate dishes but, nevertheless, the traditional choripan and its variations remained the most popular, with lines much longer than those stands serving up more gourmet plates. Among the most popular was the choribondi from La Cabrera, a big sandwich made of steak and chorizo, and the market El Pobre Luiz with his Pamplona sandwiches, a house specialty made of steak wrapped in ham.

-In the sandwich category, the pastrami with mustard, relish, and sweet and sour cucumbers was the clear winner. For those who didn’t try it, you have no idea what you missed out on.

-Master Chef Germán Martitegui, from Tegui, which has been voted as the top Argentine restaurant, brought a house-made blood sausage with a scallop and quince cream, a very elaborate version of this traditional delicacy beloved by Porteños. Even the presentation of the plate caught a lot of attention, which looked impeccable for being served at a fair. The chef was one of the most sought after for photos with guests.

-The champion of flavor was the pork jowl with rice from restaurant Oviedo. Cooked slowly over low heat, the meat fell apart with tenderness, and you didn’t even need a knife. It was increible!

-Tapas also did well at the fair and showed a trend that makes for good counterpoint to sandwiches. La Crocantería de 2.0 put together combinations of mini brochettes made with a frittata of ricotta with up to three different toppings: brie with pear and onion chutney; salmon with marinated avocado; bonidola with braised tomatoes and asparagus.  Los Petersen also created their own tapa called Smorrebrød, which means sandwich in Danish. Topped with shrimp, it looked amazing.

-Sure enough, shrimp competed head to head with grilled meats as the preferred dish of Porteños, known for being carnivores. The standout was the Gipponi-Rastelino 300 Kilos de Langostinos stand with their organic carnaroli rice from Corrientes with shrimp, amongst other delicacies prepared with the sea bug.

-The tasting areas were very well thought out, bringing together 10 bodegas and varieties of Patagonian beer. In fact, the variety of drinks was a strong point. Aside from the tastings, Wine Bar served some exclusive wines and had a bar serving up mixed drinks.

-In the market area, the eye-catchers were exotic meats like llama! Besides that, the variety of cased meats and cheeses of all kinds was incredible. It was even better to see families and guests buying up the products, formerly only appreciated by professionals.

-The amount of children that attended this year’s Masticar is something worth mentioning. It’s great to watch them open their tastebuds to new culinary experiences.  It’s a great way to encourage new generations to get involved in gastronomy, one of the efforts of the festival that was extremely successful. Also, the Government of the City of Buenos Aires took advantage of the opportunity, putting Estaciones Saludables throughout the pavilion, encouraging the kids to move and eat fresh fruit.

Next year there will be even more Masticar and, if there’s room for a critique, it will be better with some logistical solutions to allow more people to get in, because the crowds are only going to get bigger. Amazing!

Por el tamaño de la cola para entrar a Masticar 2014 ya era posible tener idea de que se trataba de una gran oportunidad. Durante los cuatro días de evento, el tiempo de espera para ascender el pabellón no fue de menos de una hora y muchos renunciaban a la idea al si da cuenta que la cola daba vuelta en la cuadra. Sin embargo, los que se mantuvieron firme en su propósito no se arrepintieron.

Dentro de la feria, la crème de la crème de la cocina argentina se reunió en 36 puestos de comida.  Además de comer rico, los que lograron entrar tuvieron la oportunidad de ser atendido por un chef famoso y aprovechar para cholulear. La feria también reunió 75 productores de la región llevaron al evento los más representativos productos frescos e novedosos producidos en Argentina, en la mejor versión del tema de la exposición “Comer Rico Hace Bien”. Y para los más interesados, un intenso programa de conferencias a cargo de la gente que sabe cómo tratar a una olla.

Sólo en el primer día, la expectativa de los organizadores de la feria fue superada en 4 miles de visitantes, totalizando 9 miles de personas. El aumento de público he causado alguna molestia, sobre todo por las colas que se formaban en los puestos de comida más disputados, pero también marcó la consolidación del evento en su tercera edición, ampliando el éxito de la edición anterior, cuando los organizadores contabilizaran 78 miles de visitantes.

Los más destacados de la Masticar 2014

– Hubo un esfuerzo de la organización para que los chefs pudiesen presentar platos más elaborados, sin embargo, el tradicional choripan  y sus variaciones siguieran siendo los más populares, con colas más largas que los puestos que sirvieran combinaciones más gourmet. Entre los más populares estaba el choribondi de La Cabrera con su sándwich de carne de chorizo y la tienda de El Pobre Luiz con sus sándwiches de Pamplona – una exclusividad de la casa que se trata de un envuelto de carne con jamón.

– En la categoría de los sándwiches, el de pastrón con mostaza relisch y pepinillos agridulces fue el campeón. Quién no he experimentado, no tiene idea de que se lo perdió.

– El Master Chef Germán Martitegui, del restaurante Tegui, elegido el mejor restaurante argentino, llevó para la Masticar una morcilla casera en crema de vieyras y membrillos – una versión muy elaborada de esta tradicional iguaria tan querida por los porteños. Llamaba la atención la presentación del plato, que veía impecable para ser servido en una feria. El chef fue uno de los más solicitados para figurar en fotos con los visitantes.

– El campeón en sabor fue la Carrillera de Cerdo acompañada de arroz del restaurante Oviedo. La carne hecha en cocción lenta, se deshacía de tan tierna, sin la necesidad de cuchillo. Estaba bárbaro!

– Las tapas también se jugaron bien en la feria y se mostraran una tendencia para contraponer los sándwiches. La Crocanteria de 2.0 desarrolló combos de mini bruchettas hechas de fritatta de ricota con hasta tres variedades de toppings: brie, chutney de cebollas y peras caramelizadas; salmón y palta marinado; bondiola con tomates confitados y espárragos. Los Petersen también crearon su tapa y la llamó de “Smorrebrød”, que significa sandwich en Danés. Con langostinos de topping se las veía muy bien.

– Por cierto, el langostino compitió mano a mano con la parrilla la preferencia de los porteños, tradicionales carnívoros. Llamó la atención el puesto Gipponi-Rastelino 300 kilos de Langostinos con su arroz orgánico carnaroli de Corrientes con las gambas, entre otras delicias preparadas con el bichito marino.

– Muy bien pensado los túneles de degustación que reunieron a 10 bodegas y variedades de la cerveza Patagonia. De hecho, la variedad de bebidas fue un punto fuerte. Además de las degustaciones,  Wine Bar sirve uno más exclusivos vinos y un bar que ofrece bebidas bebidas variadas.

– En la zona del mercado, llamaba la atención productos exóticos como la carne de… ¡Llama! Además, la variedad de embutidos y quesos de todo tipo era increíble. Y fue aún más genial ver a las familias, la gente común, adquiriendo estos artículos, antes sólo apreciado por profesionales.

– La cantidad de niños que se hicieron presentes en Masticar 2014 fue algo digno de nota. Es bueno verlos abrir su gusto por nuevas experiencias gastronómicas. Es una buena manera de incentivar a las nuevas generaciones a que se sumen al universo gastronómico, una de las propuestas de la feria que se cumplió con éxito. Y que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires supe aprovechar muy bien la oportunidad pondo en marcha sus Estaciones Saludables dentro del pabellón, animando a los niños a moverse, a cambio de frutas frescas.

El próximo año tiene más Masticar y si hay espacio para la crítica, con soluciones logísticas para facilitar el acceso a más personas, porque la tendencia es el público ampliarse. Y que bueno!

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